sábado, 29 de noviembre de 2008

Treinta + cuatro

Sonetos sobre los dieciséis modos (Parte I) - Prieto Aretino

- 1 -
-Follemos, alma mía, vamos a follar
que para follar todos nacemos.
Si tu adoras el carajo, yo amo la higa,
y un carajo sería el mundo sin todo esto.

Y si follar después de muerto fuese honesto,
yo diría: -Moriremos de tanto follar
para más allá follar a Adán y a Eva,
que encontraron un morir tan deshonroso.

-De veras digo que si esos bribones
no hubieran comido la fruta traicionera,
sé que hoy no retozarían los amantes.

Mas dejémonos ya de cháchara. Hasta el corazón
hinca el carajo, y haz que allí se parta
el alma, que en la verga nace y muere.

Y, si es posible, fuera
de la higa no dejes los cojones,
del placer de follar siempre testigos.

_________________________________________- 1 -
_________________________________________Prieto Aretino (1492 – 1556) Escritor Italiano
_________________________________________La estructura no corresponde a la de un soneto (dos cuartetos y dos tercetos). Así han sido titulados por el autor

lunes, 24 de noviembre de 2008

Treinta + tres

Fragmento: Lo que hay que tener - Manuel Vidal

"(…) Rocío, fiel cumplidora de una acuerdo que ni siquiera habíamos explicitado, tomó la iniciativa y, pegando su cuerpo contra el mío, me abrazó, induciéndome a que apretara mi tórax contra su pecho. Luego me besó, y sus labios, su lengua, su saliva, y hasta sus dientes supieron trasmitir, con inimaginable pericia, el concluyente mensaje de su disponibilidad.

Cuando alcé la cabeza para respirar, se empinó, sobra los tacones y comenzó a besarme el cuello, que fue recorriendo con la punta de su lengua como si estuviera marcando el territorio (…).

Luego empezó a desabrocharme los botones de la camisa sin mirarlos. Sólo me miraba, provocativamente, a los ojos, mientras sus dedos iban desnudándome con una autoridad poco menos que científica.

Sobrepasado por la situación, contemplé, tumbado en la cama que la misma Rocío había destapado, cómo empezaba a desvestirse con calculada lentitud, brindándome, con el glorioso espectáculo de su desnudo, los argumentos excitantes que debían avivar mi calentura.

Pero ni la aparición de un cuerpo mimado por la rotundidad de su sazón, ni el descubrimiento de la fronda pubiana más poblada y agresiva que había visto en mi vida, lograron sacarme de la pasividad desesperante a la que parecía haberme encadenado.

Tampoco el tacto indescriptible de la carne joven, el roce por mi cara de unos pezones prodigiosamente erizados o el concienzudo trabajo de una boca sabia sobre mi pene remiso consiguieron que culminara aquel ridículo cortejo que, nacido de una venganza miserable e intangible, se volvía contra mí para poner en evidencia las miserias palpables de un organismo acabado de cuyas carencia nunca podría recuperarme."

_____________________________________________________________Lo que hay que tener
_____________________________________________________________Manuel Vidal

sábado, 22 de noviembre de 2008

Treinta + dos


DIARIO DE TU CUERPO. TRES FECHAS (Fragmento III) - Hugo Gutiérrez Vega

De nuevo llegas a mi casa.
Conoces el camino
y sabes que mis cosas
se han amoldado a ti.

En el espejo
queda tu reflejo.

En la tarde de la ciudad,
bajo las máquinas;
en la tarde amarillenta
sucia, habitada de sombras,
manchada por las prensas,
vociferante río de niebla
hacia la noche del tumulto;
en la tarde tus cabellos
serán un recuerdo presente.
Yo estaré junto
a tus dieciséis años
y junto a tu fracaso,
a tus cansados días
vividos bajo el humo de la ciudad.
Estaré junto a tu voz pasada
escuchando tu voz presente.
Leeremos nuestra historia
en el libro cerrado
de tu vientre.


____________________________DIARIO DE TU CUERPO. TRES FECHAS (Fragmento III)
____________________________Hugo Gutiérrez Vega

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